martes, 20 de noviembre de 2018

La informalidad latinoamericana


La economía informal surge de la necesidad de los países subdesarrollados ante la incapacidad estatal de satisfacer las aspiraciones elementales de los pobres, la desigualdad producida por la adopción del liberalismo económico en Latinoamérica ha provocado que el desarrollo sea de tipo mercantilista. En principios el sector informal urbano fue traído por la migración de campesinos a la ciudad, pero poco a poco se ha ido quedando hasta emerger de la misma ciudad. Dicha migración campo ciudad se debe a el desarrollo capitalista agrario ya que el campesino al no poder competir con las grandes cadenas se ve desplazado hacia otras regiones a buscar nuevas oportunidades.

La vivienda informal es uno de los fenómenos más importantes y característicos de la ciudad Latinoamericana, factores como el alto valor inmobiliario, los tramites tardados y costosos de la construcción legal, hacen a la vivienda informal y de autoconstrucción una esperanza para solucionar las necesidades de la población urbana menos privilegiada.

El comercio informal es el modo de vida de los desempleados en Latinoamérica, siendo la venta callejera la actividad mas realizada, la necesidad lleva a los vendedores ambulantes o semifijos a exponerse a los peligros de la ciudad y la contaminación, sin contar con ninguna clase de seguridad social ni de ingresos estables que les permitan acceder a ella, sufren de la extorsión tanto de las autoridades como de los comercios establecidos al verlos como competencia desleal. Desde el punto de vista del empleado promedio son una ventaja ya que encuentran productos y alimentos más baratos teniendo un beneficio para sus bolsillos.

El transporte informal en los países subdesarrollados se caracteriza por tener equipo rodante obsoleto, acondicionado artesanalmente, incomodo para el usuario en horas pico; choferes ausentes de prestaciones, seguridad social y seguro contra accidentes; dueños que imponen su propio interés generalmente asociados a cooperativas. Lo único que logra esta situación de informalidad en el transporte público es ocultar su falta capacidad por parte del Estado de ofrecer un servicio de transporte publico digno a la ciudad latinoamericana.

La economía latinoamericana se ha desarrollado en la libre competencia entre monopolios apoyándose en la explotación de los trabajadores del campo y la ciudad, creando desempleados forzados a vivir de la economía informal, La fuga de capitales se debe a la libertad de que se le ha dado a las transnacionales para repartir el producto afuera en busca de mayor rentabilidad, si a esta situación le sumamos la falta de intervención del Estado, la ciudad seguirá llenándose de gente en busca de supervivencia obligada cobijados en las actividades informales desde el ambulantaje, los limpiaparabrisas hasta la prostitución y ventas de drogas al por menor.



Referencias:
Pradilla, E. (1987) El mito neoliberal de la “informalidad” urbana. Editorial Diana (5). México.

jueves, 8 de noviembre de 2018


Igualdad de Género en la ciudad



El espacio de la ciudad planificado y sus usos son reflejo de la sociedad: sus valores, las clases sociales, la familia y el papel que juegan los hombres y las mujeres en la sociedad. Los hombres y las mujeres asumen diferentes comportamientos en relación al espacio, dichos comportamientos varían histórico culturalmente según su edad, clase social y religión.

Las diferencias sobre la relación del espacio entre hombres y mujeres han cambiado con el paso de los años, al inicio de la revolución industrial la diferencia más notaria estaba en que el hombre estaba asignado a la producción y se relacionaba espacialmente con los espacios públicos a su vez la mujer estaba segregada a las funciones del hogar marginada de los espacios públicos y siendo víctima de discriminación por parte del hombre, este patrón se ha venido arrastrando desde civilizaciones más antiguas, Otro factor importante eran la normas sociales impuestas, en siglos pasados eran tan estrictas para las mujeres que decidían evitar la interacción en el espacio público para no atraer problemas.

El espacio de la mujer ha sido fundamentalmente el espacio doméstico, y en público se ha sido limitado a las plazas de mercado, centros comerciales, iglesias y escuelas. Estudios analizados sobre la temática muestran que el hombre tiene tendencia a ser dominante con las mujeres, en la actualidad las mujeres en el espacio público son vulnerables a los ataques corporales y al acoso verbal, violando su derecho de privacidad, situación que tiende a exagerarse precisamente para mantenerla fuera de los lugares públicos. La mujer se convierte en una víctima de procesos de zonificación con las tendencias de la ciudad hacia una homogeneidad funcional de tipo social, impidiendo la accesibilidad o señalando lo inapropiado de muchos lugares o muchos servicios públicos vitales para la mujer. 

Con respecto a la planeación de las ciudades es notorio que la ciudad no es homogénea y el espacio público no es neutral, no tratando de diferenciar especies entre hombres y mujeres, si no incluir espacios que no sean segregadores, como mejoraras en el alumbrado público, el transporte, amplitud en las banquetas, parques con juegos para niñas y la vigilancia policial.

Se proponen algunas soluciones parciales como fortalecer institucionalmente las políticas de policía, para que los transeúntes reciban las consecuencias por no respetar las reglas de convivencia entre géneros y la educación ciudadana para reconocer que los lugares públicos tienen reglas, en particular la convivencia con las mujeres en espacios públicos.

Referencia:
Páramo, P., & Burbano, A. M. (2011). Género y espacialidad: análisis de factores que condicionan la equidad en el espacio público urbano. Universitas Psychologica, 10(1), 61-70.